Veinticinco directores ejecutivos de proveedores europeos de servicios digitales y en la nube han enviado una carta conjunta a la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Henna Virkkunen, en la que solicitan el establecimiento de normas estrictas para la soberanía digitalEsta intervención se realizó en vista de la próxima Ley de Desarrollo de la Nube y la Inteligencia Artificial (CADA), que es la primera iniciativa legislativa de la Unión dirigida exclusivamente a esta área estratégica. Los representantes de la industria subrayan la necesidad urgente de adopción. cinco principios básicos que servirán de guía para las futuras inversiones, con el objetivo de limitar el creciente dominio de los gigantes extraterritoriales en la economía digital europea y garantizar la autonomía de las infraestructuras en un período de intensa competencia internacional.
La necesidad de reforzar las capacidades europeas se basa en el hecho de que la capacidad actual de los centros de datos en la Unión Europea se considera insuficiente para las demandas de la inteligencia artificial. Los datos del Servicio de Investigación del Parlamento Europeo muestran que Estados Unidos tiene el doble de la cuota de capacidad mundial de centros de datos, mientras que solo tres empresas estadounidenses controlan el 65% del mercado de servicios en la nube en la Unión. Esta dependencia crea serias barreras legales y económicas para innovación, ya que entrenar grandes modelos de IA requiere una enorme potencia informática y servicios digitales centralizados. Los proveedores europeos advierten que, sin intervenciones drásticas, el continente corre el riesgo de profundizar la su dependencia tecnológica, perdiendo la oportunidad de liderar en el sector.
Los principios para fortalecer la soberanía
La carta se centra en definir la soberanía a través del control efectivo y no simplemente a través de la presencia física dentro de la Unión. Los directores ejecutivos piden el establecimiento de válvulas de protección, tales como el cifrado controlado exclusivamente por el cliente y la reversibilidad técnica, para prevenir posibles intervenciones externas de terceros países. Se hace especial hincapié en evitar el fenómeno del "lavado de soberanía", donde los proveedores extranjeros parecen ser europeos sin brindar protección real de leyes como la estadounidense. Ley NUBEEl objetivo es garantizar que las empresas europeas mantengan el control total sobre sus datos, asegurando la autonomía operativa incluso cuando la soberanía plena no sea técnicamente factible en todos los niveles.
Al mismo tiempo, se propone introducir cuotas vinculantes en la contratación pública para proveedores nacionales de servicios en la nube, siguiendo el principio de preferencia por las soluciones europeas. Esta propuesta prevé que las administraciones públicas deberían elegir infraestructuras europeas o justificar adecuadamente la elección de proveedores de terceros países para aplicaciones críticas, basándose en el principio de “Compre productos europeos, garantice la resiliencia o explique”. Los representantes de CISPE argumentan que las inversiones financiadas por los contribuyentes deberían priorizar ecosistema europeo y las cadenas de suministro del continente.
Retos y objetivos para los centros de datos
La Comisión Europea pretende triplicar la capacidad de los centros de datos en los próximos cinco a siete años, enfrentándose a importantes obstáculos burocráticos y financieros. Los análisis sugieren que la falta de talento cualificado del sector privado en Europa y la altos costos de energía son un freno para atraer inversiones a gran escala en la región en comparación con China. Para lograr el objetivo de la Década Digital 2030, es necesario simplificar los procedimientos de licenciamiento y garantizar un acceso estable a recursos energéticos y terrenos. Se espera que la ley CADA cree las condiciones necesarias para la creación de “fábricas de IA” que apoyen el desarrollo de modelos avanzados de inteligencia artificial mediante el suministro de ordenadores de alto rendimiento.
Además de la infraestructura, la investigación y la innovación son pilares centrales de la nueva iniciativa legislativa para un procesamiento de datos más eficiente en todo el mundo. Se prevé aprovechar soluciones como computación edge, que permite descentralizar las tareas informáticas a dispositivos más pequeños en el borde de la red en lugar de a sistemas centralizados. Este enfoque puede mejorar significativamente la sostenibilidad de los centros de datos, reduciendo los requisitos energéticos y el tiempo de respuesta de los servicios digitales para las empresas. La Comisión Europea aspira a convertir a la Unión en líder en tecnologías de bajo consumo, garantizando que la transición digital vaya de la mano de los objetivos medioambientales del continente y de las obligaciones en materia de eficiencia energética.
Los representantes de la industria están pidiendo financiación para el desarrollo procesadores nacionales y módulos de memoria, con el fin de reducir la dependencia de las cadenas de suministro internacionales controladas por terceros países. A pesar de las dificultades objetivas, la presión política para reducir la dependencia de la tecnología estadounidense se ha intensificado tras los recientes cambios geopolíticos y la necesidad de autonomía estratégica. Muchos agentes del mercado consideran que la Ley CADA es la última oportunidad para que Europa recupere el control de su futuro digital y su competitividad económica.


